Memo interno para la correcta respuesta ante los ataques de militantes del voto.
Ataque: Si no votas, luego no puedes quejarte de lo que hacen los gobernantes.
Argumentación: Falso. Para poder quejarnos de los gobernantes el único requisito es pagar nuestros impuestos. Son ellos los que no pueden protestar por no convencernos para acudir a las urnas. Nadie quiere votar más que los abstencionistas, pero las alternativas no merecen la pena. Pero mientras nuestros impuestos estén al día, podemos protestar todo lo que queramos sobre lo que hacen con nuestro dinero. Decir que si no votamos no podamos quejarnos, es como decir que el que votó por una opción no puede desencantarse de ella.
Ataque: Tu voto es tu única posibilidad de influir en la dirección de tu país.
Argumentación: Falso. Es cierto que debería ser así, pero no lo es. Como ciudadanos rasos no tenemos ninguna posibilidad de influir en más dirección que la nuestra propia. Para conseguir tener palabra en las políticas de un estado hay que tener mucho poder o mucho dinero, o las dos cosas. Y ni los abstencionistas ni usted conocemos a nadie personalmente del que poder decir eso. Es curioso, pero los políticos y sus políticas son como los encuestados por el EGM o los ganadores del Gordo de la Lotería: están en la televisión, pero nadie conoce a ninguno.
Ataque: Mucha gente luchó e incluso murió para que tú pudieses votar.
Argumentación: Verdadero, pero matizable. Los abstencionistas admiramos a los ciudadanos que se dejaron la piel para obtener el derecho al voto, no en vano nuestra mayor aspiración es dejar de ser abstencionistas. Sin embargo, no consideramos que ninguno de esos héroes pusiesen el mismo empeño ahora una vez vista la democracia que nos ha tocado vivir. Los abstencionistas nos declaramos continuadores legítimos de aquella lucha, y culpamos directamente a la clase política de no ser capaz de conducirnos con entusiasmo a las urnas. Los votos de los ciudadanos son estrujados, manipulados y pervertidos por los políticos. Y para eso no luchó nadie que merezca ser recordado.
Ataque: Tú tienes ideología como todo el mundo, pero sin embargo no haces nada por defenderla.
Argumentación: Falso. Por supuesto, los abstencionistas recorremos todo el espectro político moderado, desde la izquierda hasta la derecha. Pero no nos identificamos en absoluto con ninguno de los partidos y personajes que dicen enarbolar nuestros ideales y nuestra visión del mundo, algo que roza lo ridículo considerando la cantidad de políticos que pueblan los medios y viceversa. Utilizando un ejemplo práctico, en las próximas elecciones generales se podrá elegir entre el malo conocido y el malo conocido. ¡Si no se presenta ni Labordeta!. El abstencionismo espera, cual secta religiosa, la llegada de un Mesias quenos conduzca al voto. Espera, pero sin esperanza, y sin intenciones suicidas. Y defendemos nuestra ideología. Renunciamos a apoyar a ningún malversador de fondos públicos, y lo manifestamos mediante nuestra abstención.
Ataque: Es mejor votar en blanco, o votar nulo que quedarse en casa.
Argumentación: Falso. La presente y vergonzosa ley electoral que nos contempla supone que un voto en blanco o un voto nulo benefician a la lista más votada. Así que realizar esa acción, que los abstencionistas respetamos e incluso loamos, es en realidad depositar un voto valido para el ganador final.
Ataque: No votas por pereza.
Argumentación: Falso. Los abstencionistas consideramos que en realidad se produce un torrente de votos en nombre de la pereza. Es decir, la gente va a votar porque no tiene otra cosa que hacer un domingo. ¿A qué no hay pelotas de poner las elecciones un domingo vispera de festivo?. ¿Alguien cree que el grueso del censo iba a renunciar a un puente para ir a votar a esta piara política que contemplamos cada día? Solo los supermilitantes lo harían.